Todos los planes traen el producto entero: el chatbot y la contabilidad. Lo que cambia es cuántas cotizaciones al mes. Se empieza con dos semanas sin tope y sin tarjeta.
Si se acaba el cupo, el chatbot no se apaga: deja de emitir cotizaciones nuevas y vuelve a tomar el pedido, como antes de contratarnos. Nunca a cero. Y cuando se terminan las dos semanas de prueba tampoco se cierra nada: la cuenta queda en el plan gratis, con el catálogo, la contabilidad y el número conectado intactos.
En cualquiera de los planes se empieza igual: se abre la cuenta —sin tarjeta— y el plan se contrata desde el panel, cuando quiera. Acá no se pide un número de tarjeta en ninguna pantalla: el cobro lo toma Transbank.